Quinteto

viernes 21 de octubre: II Ciclo de Conciertos Real Club el Candado: Quinteto de metales de la OFM

 
El próximo viernes 21 de octubre, 21:00 horas,  en el Restaurante Candado Beach, tenemos el privilegio de contar con la actuación del "Quinteto de metales de la Orquesta Filarmónica de Málaga".

Trompeta, Ángel San Bartolomé
Trompeta, Juan Carlos Jerez
Trompa, Cayetano Granados
Trombón, José Martínez
Tuba, David Ángel

Programa :

I

Georg Friedrich Händel (1685-1759)

Water Music (13’)

Allegro
Adagio
Allegro
Allegro Maestoso
Andante

Johann Sebastian Bach (1685 - 1750) (arr. Michel Torreilles y Michel Barré)

Concierto nº 1 en la menor, BWV 1041 (12’)

Allegro
Andante
Allegro assai

II

Lennie Niehaus (1929)

Just for show (3’)

Duke Ellington (1899 – 1974)

It don’t mean a thing (If it ain’t got that swing) (3’)

Astor Piazzolla (1921 - 1992) (arr. Joe Burgstaller)

Oblivion (4’)

Kurt Weill (1900 - 1950) (arr. Karl Kramer)

Die Moritat von Mackie Messer («La balada de Mackie el Navaja») (3’)

José Fernández Díaz (1908 - 1979) (arr. Jean – François Michel)

Guantanamera (3’)

Popular / William Walker (1809 - 1875) (arr. Luther Henderson)

Amazing grace (4’)


Entradas: 10€/socios 12 €/no socios
El aforo es limitado por lo que rogamos hagáis vuestra reserva lo antes posible.
Los socios y miembros de la comunidad del Candado tienen un plazo preferente hasta el martes 11 de octubre a las 19 horas para la compra de las entradas. Están disponibles en las tres sedes del club (952 290 845).

La cena posterior al concierto es opcional, previa reserva en el Restaurante Candado Beach (952 206 346), antes del día miércoles 19 de octubre a las 12 horas.

Os esperamos.

 * Notas al programa

Se suele decir que la música pertenece a una de esas artes que no precisa de pasaporte para viajar. Y en esa metafórica imagen que presentamos, las conexiones musicales entre Europa y América han sido y siguen siendo más que evidentes. Fruto de lo cual, esta formación compuesta por maestros de la OFM nos llevará por un periplo de ida y vuelta que comienza en la Inglaterra de Georg Friedrich Händel . El Concierto nº 1 en la menor, BWV 1041 nos encamina a conocer a Johann Sebastian Bach en los tiempos en el que nuestro compositor se dispuso a innovar con los cánones clásicos para con este tipo de creaciones, desarrollando un discurso melódico que entreteje materiales entre el solista y la propia orquesta. Compuesta entre 1717-1723, se articulada en tres movimientos, el Allegro inicial que protagoniza esta última idea bajo la tonalidad de la menor, y que preludia el sentido segundo tiempo central Andante, donde el violín solista protagoniza claramente el discurso bajo el ostinato rítmico que el grupo le procura, y así llegar al característico Allegro assai de formulación instalada en lo que podría ser el ritmo de una giga, tan conocida y empleada por Bach en las suites instrumentales.

Antes de conocer el saxofón, el compositor y arreglista Lennie Niehaus se aproximó a la música a través de las lecciones de violín de su padre, para luego adentrarse con el oboe y el fagot. Reconocido miembro de la escena del jazz de la West Coast, será a partir de la década de los ochenta de la centuria pasada cuando desarrolle su vertiente de creador de bandas sonoras cinematográficas —«Millon dollar baby», «Mystic River» y «Los puentes de Madison» son algunos de sus títulos más emblemáticos—. Es por lo que su Just for show para cuarteto de saxofones de 2010 recoge en gran parte esa tradición de swing en mezcolanza con la escena de Hollywood. Por otro lado, y también dentro de las piezas del jazz más tradicional, se presenta It don’t mean a thing (If it ain’t got that swing) de 1931. Una página más de las concepciones musicales del gran Duke Ellington, considerada en este caso como un estándar que ha pasado a la historia de este estilo musical, y que tal vez presagió, a través de la última palabra del título, la denominada Swing Era posterior. Sin embargo, con Oblivion («Olvido») de 1984 del compositor argentino Astor Piazzolla, las piezas juguetonas anteriores se tornan en pura emoción a través de este tango instrumental donde el lirismo de su línea melódica consigue atraparnos. Una partitura que acabaría siendo parte de la banda sonora de «Enrique IV» de Bellocchio, y que se nos presenta bajo el arreglo del trompetista Joe Burgstaller. Por otro lado, y en un guiño a la Alemania cercana a los años treinta del siglo XX, aparece el que sería el gran éxito derivado de la unión entre Kurt Weill y el dramaturgo Bertolt Brecht. Nos referimos a Die Dreigroschenoper («La ópera de los tres peniques») en donde una versión actualizada de The Beggar’s Opera de John Gay acabaría en una hiriente crítica social con tono de cabaret y en la voz de la actriz Lotte Lenya para la conocida Die Moritat von Mackie Messer («La balada de Mackie el Navaja»), en el arreglo instrumental que se nos ofrece de Karl Kramer. En el caso de Guantanamera, estamos ante una canción popular atribuida al compositor y músico cubano José Fernández Díaz, con letra del mítico José Martí. De origen incierto y tal vez creada en 1929 —todas las posibles versiones circulan en torno a una mujer de Guantánamo—, la estructura propia de esta creación encaja perfectamente con momentos para la improvisación; aunque para el caso que nos atañe, la escucharemos en versión del trompetista Jean – François Michel. Finalmente, con Amazing grace asistimos a algo muy común en la música de índole popular: las transformaciones que puede tener un texto, en este caso hablamos de los versos del himno cristiano del clérigo y poeta inglés John Newton, que posteriormente es puesto en valor por la música de «New Britain» que le adjudicó el compositor William Walker, para popularizarlo por sí solo, a través de cancioneros o de las numerosas versiones o transformaciones que han surgido como ésta del norteamericano Luther Henderson.

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